Un proceso simple, en cuatro pasos. Sin sorpresas y con plazos cerrados desde el día uno. Sabemos que contratar a alguien para tu web o tu software es una decisión importante, y queremos que sepas exactamente qué va a pasar.
30 minutos para entender tu negocio, tu situación actual y lo que necesitas. Sin compromiso. Sin tecnicismos. Solo una conversación honesta para ver si podemos ayudarte.
No mandamos plantillas de presupuesto rellenadas a medias. Te enviamos una propuesta clara: qué haremos exactamente, cómo lo haremos, en cuánto tiempo y a qué precio. Sin letra pequeña.
Trabajamos con comunicación constante. No desaparecemos dos semanas y reaparecemos con algo que no esperabas. Sabrás en todo momento en qué punto está tu proyecto.
Entregamos, formamos si hace falta y seguimos disponibles. El proyecto no termina cuando firmamos la última factura. Tu éxito es también el nuestro.
Cuatro principios que aplicamos a cada proyecto, sin excepción.
Más de diez años resolviendo exactamente los problemas que trae tu empresa. No aprenden con tu proyecto ni te cobran por ello.
Calidad de agencia grande, estructura de empresa ágil. Lo que ves en el presupuesto es lo que pagas. Sin costes ocultos ni presupuestos que crecen solos.
Alguien que conoce tu proyecto de principio a fin y coge el teléfono cuando llamas. No un ticket en un sistema que nadie lee.
Explicamos lo que hacemos en tu idioma. Sin tecnicismos innecesarios. Y cuando algo va mal, lo decimos directamente con una solución, no con excusas.
Diseñadora UX/UI con más de diez años de experiencia en productos digitales. Se encarga de que lo que construimos sea bonito, fácil de usar y que guíe al usuario donde necesita llegar.
Desarrollador senior especializado en programación a medida y ciberseguridad. Construye lo que Alba diseña con código limpio, arquitecturas sólidas y atención al rendimiento.
No subcontratamos. No aprendemos con tu proyecto. Lo que ves es lo que hay: dos personas con experiencia real que entienden tu negocio antes de escribir una línea de código.
Acordamos fechas reales desde el inicio. Si hay algún retraso, te avisamos con antelación y te explicamos por qué. Nunca nos escondemos detrás de plazos incumplidos.
El precio de la propuesta es el precio final. Si el proyecto crece porque tú quieres añadir cosas, te lo presupuestamos antes. Nunca una factura más alta de lo esperado.
El código, el diseño, el dominio: todo es tuyo desde el primer día. Si en algún momento decides cambiar de proveedor, te lo ponemos fácil. Sin rehenes digitales.
Hablas con Alba o Luis, que son quienes hacen el trabajo. No con un account manager que transmite mensajes entre tú y el equipo técnico con media información perdida por el camino.
30 minutos para entender tu situación y ver si podemos ayudarte. Sin compromiso, sin coste y sin tecnicismos que no aportan nada.